Expansión del mercado vending en Colombia

En un país que no duerme y que está en constante demanda de artículos de aseo personal, alimentación, electrónica y bebidas refrescantes, se hace indispensable la presencia de las dispensadoras automáticas que cada día ofrecen mayor tecnología y más facilidades en su proceso de venta.

Las dispensadoras automáticas que en Colombia son comúnmente conocidas como vending por su traducción del inglés, proporcionan variedad de productos de manera directa, inmediata y automática; se encuentran en muchos lugares públicos y privados, respondiendo a las necesidades de los clientes.

 

No hay nada más reconfortante que estar en un lugar donde no hay tiendas cerca y encontrarse con una dispensadora que supla nuestras necesidades sin complicaciones ni altos costos. “un café con unas galletas a media noche son la mejor recompensa luego una larga jornada de trabajo”, comenta la enfermera Patricia Bermúdez.

La primera dispensadora que se registra en la historia se remonta al siglo I, la cual suministraba agua bendita en la entrada de los templos de Tebas y el alto Egipto; esta funcionaba con un sistema muy ingenioso en el cual al caer la moneda se accionaba una palanca que liberaba el agua bendita durante algunos segundos mientras volvía a elevarse.

Pero el verdadero auge de estas dispensadoras se dio a partir de la revolución industrial, lo cual permitió modernizar las máquinas y ampliar su instalación en diferentes puntos; en 1880 se instalaron en Londres las máquinas más modernas de la época que suministraban tarjetas postales. La verdadera expansión se dio cuando la compañía de chicles Thomas Adams instaló dispensadoras de sus productos en el metro de Nueva York.

En Colombia la expansión del mercado del vending no ha sido la excepción, se estima que este ha tenido un crecimiento sostenido del 30% anual en los últimos 6 años, comenta Hugo Franco, director de la línea de vending de Inssa; sin embargo en comparación con otros países de Europa y Estados Unidos, aún faltan muchas dispensadoras para conseguir siquiera el 50% del cubrimiento nacional.

Contamos con cerca de 12.000 máquinas en el país, lo que significa una máquina por cada 3.900 habitantes; en Japón se encuentran 5.080.000 máquinas, lo que significa una dispensadora por cada 25 habitantes; Estados Unidos tiene 4.640.000 dispensadoras, una por cada 70 habitantes.

En conclusión, en Colombia existe un amplísimo mercado por explorar, principalmente en estratos 1, 2 y 3, en donde no se tiene mucho conocimiento ni cultura de uso. Si bien a los colombianos nos gusta la amabilidad y el contacto con las personas al ser atendidos, la implementación de estas máquinas a mayor nivel, permitirá contar con un mejor servicio al cliente las 24 horas del día, mayor rentabilidad para los propietarios de las máquinas y la modernización del país.

Fuente: http://www.lanotadigital.com/business/inssa-expansion-del-mercado-vending-en-colombia-46363.html

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